23 de febrero de 2011

Crimson Viper contra el Meme Maníaco Metamórfico, vol.2

de Dennis O'Neil en Los superhéroes y la filosofía, VVAA[...] Un meme, según la irreprochable autoridad del Oxford English Dictionary, es un elemento de una cultura que cabe considerar que se transmite por medios no genéticos, especialmente por imitación. Según Richard Dawkins, el tipo que inventó la palabreja, los memes (culturales) se comportan como los genes (biológicos): los memes son el paralelo cultural a la selección natural darwiniana. (dicho esto, no extrañará saber que Dawkins es un genetista.) Al igual que los genes, los memes cambian cuando pasan de una generación a otra. Por un lado, un meme se propaga hacia el futuro porque atrapa algo que funciona, pero por otro lado, mientras se transmite, recibe nuevas presiones que lo hacen cambiar. Esto ocurre, en fin, por muchísimas razones. Los creadores tienen nuevas ideas o se ven obligados a desarrollar nuevas ideas porque un mercado hambriento les exige nuevas historias. [...] También ocurre que los creadores maduran y van empezando a concebir el mundo de otras maneras y esos cambios se reflejan sutilmente en su trabajo. O que nuevos creadores con sus nuevas ideas comienzan a trabajar con el personaje. O que otros creadores nuevos llegan una síntesis refrescante de las ideas de sus predecesores. O que la popularidad de un personaje se está desvaneciendo y se introducen innovaciones para rescatarlo de la decadencia [...]

¿Ejemplos? Perfecto: algunos rápidos y sencillos. Superman pasó de ser más rápido que una bala, más fuerte que una locomotora y capaz de saltar por encima de un rascacielos de un solo brinco, a moverse a una velocidad próxima a la de la luz y apagar estrellas de un soplo, como si fueran velas de cumpleaños. Batman comenzó siendo uno de esos caballeros empeñados en la lucha contra la delincuencia, tan abundantes en la cultura pop de los años treinta y cuarenta del siglo pasado, pero luego fue adquiriendo otras características y se convirtió en figura paternal, policía, líder de la ciudadanía, comediante y vengador oscuro. Spider-Man empezó siendo un timorato y terminó perdiendo buena parte de este rasgo. Los 4 Fantásticos se hicieron con uniformes de superhéroe, pero en su primera aparición vestían ropa de calle. Hulk ("La Masa") cambió de color, del gris al verde [...]

9 de febrero de 2011

Milagros de nombre concreto

Hace ya varias semanas sucedió un milagro. Para quien no se acuerde, la afortunada fue una monja francesa que padecía la enfermedad de Parkinson. Después de largas noches rezándole a una foto de Juan Pablo II, que, por cierto, también vivió afectado del mismo mal, se levantó una mañana absolutamente curada de su enfermedad. Los doctores no supieron como explicar el fenómeno, pero la Iglesia lo vio muy claro: Juan Pablo II había actuado desde la tumba. Si logra un segundo milagro, será beatificado. Desde aquí, muchos ánimos al Papa viajero.

Bien.

No estoy segura de si la iglesia tiene algún cuerpo propio parecido a un C.S.I que se encargue de investigar estas situaciones. No me preocupa que no se investigue cómo se ha obrado un milagro, entiendo que sería una empresa imposible (un milagro es un milagro y por eso se llama milagro) y si se pudiera desentrañar como funciona un solo milagro, se cuestionarían todos. Entiendo que no haya mucho interés en flaquear los pilares palpables de la fe. ¿Pero rezarle a una foto de un personaje concreto significa necesariamente que el retratado es quien ha actuado? Me pregunto si algún otro personaje, a saber, un santo, un conocido fallecido de la monja, un desconocido en la otra punta del planeta, se apiadó de la monja imaginando sus sufrires. Quién sabe, los misterios de las obras de Dios y sus allegados son insondables, o se supone que lo son. Sus praxis no deberían porque ser tan evidentes, o puede que en este caso sí. En todo caso, ¿quién nos los asegura? ¿Eso importa tanto?

En fin.

Como creer es más que suficiente motor en este ámbito, indagar en la verdad podría ser un agravio para la palabra Fe. O buscamos la verdad o buscamos tener fe. Cuando no tenemos la primera, nos resguardamos en la segunda. Y cuando estamos en la segunda, damos por supuesta la primera. Si renunciamos a la segunda, nos hacemos soldados de la primera. Etcétera.

Visto, pues, que la situación se ha mostrado lo suficientemente verdadera para el catolicismo e incompleta para la ciencia, la sensación de que la magia anda suelta con nuevos trucos invade mi gozo. Los clásicos como Santa Rita –santa de los imposibles–, San Antonio –el protector de los animales– o San Antón de Padua –el proveedor de novios–, han sido, y serán, de gran utilidad como antípoda de los recursos, o como recurso preferente, no hay término medio. Pero una horneada nueva de santos anda remodernizando el campo de los milagros, con curas más acordes a nuestros días y sueños de este siglo. San Juan Pablo II, solventor de los transtornos neurodegenerativos crónicos. Eso sí es una estampita como Dios manda.

8 de febrero de 2011

Cofre, tetera, déjà vu

Mirarse por gusto vuelve a ser especial y convive con un Esto ya lo he vivido. El déjà vu mancha cualquier intento de que seamos lo que parece, como si pareciendo fuera nuevo. Hemos terminado por ser una de sus millones de formas. Otra más, y otra vez igual. Sin embargo, lo prefiero, es el agua que limpia y que no deja de alterar la forma a una tetera japonesa.

Lo vivido como reliquias de unos tiempos diversos a los pies de una cama nueva: Mantones de Manila, sombreros de paja, monedas fuera de circulación, entradas de conciertos pop pasado de moda, fotografías de carrete… Y todo fue bueno, y por eso lo guardamos. Nos asumimos como mercancías de segunda mano que han perdido la caja donde esperaban pacientemente que alguien les abriera las tapas. Vivir, (suspiro afectado) qué importante era antes Sentir y exponerse violentamente a ello.

Pero ahora, estoy más que sentida, a veces incluso me siento resentida. Me dan ganas de pedir perdón por ello, de lanzar el cofre por la ventana, decirte: ¿Ves?, nada. Pero resulta que es mucho más importante decir: ¿Ves?, todo. Otra vez té.

19 de noviembre de 2010

Las cajas, las cosas

Metemos las cosas en cajas y toman mágicamente un volumen real. Existen más que nunca. Son presentes, pesadas y muermas. Para moverlas de un sitio a otro, las convertimos en ladrillos de cartón. Llegan a sus destinos como aviones desbordados de inercia. Y las cosas, al sacarlas, salen volando a sus rincones adecuados. Se separan, se dispersan. Desaparecen. Algunas, las olvidas. Tan discretas, las cosas.

31 de octubre de 2010

S á B A D O : canción de amor sin altibajos

Añado el caldo a la fideuá.
Detrás de la pared, te oigo reír.
Subo el fuego.
Volumen 3. Puede que volumen 4.
Scott Pilgrim es indefectiblemente idiota.
Lo sabemos las dos y no hablaremos de ello.
Cinco minutos, y a comer.

Mi familia y otros animales

de Gerald DurrellEs curioso –dijo–, muy curioso. Yo tengo la teoría, sabes, de que algunas cosas bellas se enamoran de sí mismas, como le sucedió a Narciso. Después, ya no necesitan ayuda para vivir; tanto les absorbe su propia hermosura que no viven más que para ella, nutriéndose de sí mismas, por así decirlo. De ese modo, cuanto más hermosas se hacen, más fuertes son, viven una existencia circular. Eso es lo que le ha sucedido a mi cabello. Es autosuficiente, crece sólo para sí, y el hecho de que mi cuerpo anciano haya caído en ruinas no le afecta en absoluto. Cuando me muera podrán rellenar con él todo el ataúd, y probablemente seguirá creciendo cuando mi cuerpo no sea ya más que polvo.

31 de agosto de 2010

Las leyes de la simplicidad

Diseño, tecnología, negocios, vida
de John Maeda Los mejores diseñadores del mundo bizquean al mirar. Bizquean para distinguir el bosque de los árboles, para encontrar el justo equilibrio. Bizquean al mundo. Veréis más, viendo menos.